El 2º ciclo de Periodismo: Historia de una gran mentira
Sirva de disculpa que en el momento en que me dispongo a escribir estas líneas soy presa de un monumental enfado; por ello, ruego al posible lector que me perdone si en algún momento algunos de mis comentarios pueda parecerle demasiado subjetivo o apasionado. El tema que voy a abordar es la situación de los segundos ciclos en nuestra universidad y, por la parte que me toca, el de Periodismo.
Durante el año y medio que llevo cursando esta licenciatura he venido escuchando de mis profesores multitud de comentarios en contra de nuestro plan de estudios. Además, en numerosas obras de los docentes de esta universidad he leído auténticos ataques frontales a la enseñanza de un segundo ciclo de Periodismo. Especialmente significativas me parecieron las palabras realizadas por Carlos Elías Pérez, tanto en su libro Periodismo y Telebasura, como en las clases de la asignatura de Periodismo Económico. Sus opiniones llegaron a ocasionar que yo cambiara de asignatura. Frases como no tenéis base, os están regalando una licenciatura, no os van a contratar se han venido repitiendo durante este tiempo.
Ayer en desacuerdo, hoy coincido con todos ellos: un segundo ciclo de dos años no es lo más adecuado para el aprendizaje de la profesión periodística. Coincidencia si, pero con un matiz: mientras ellos defienden una licenciatura de ciclo largo yo propongo una de ciclo corto pero ni siquiera de 2 años, con 1 (o menos) sobra.
En mi último año puedo decir con tristeza que exceptuando el manejo de herramientas informáticas (habilidad que no era precisamente mi motivación principal cuando me matriculé) he aprendido poco o nada con respecto a mis previsiones iniciales y justificaré esto con hechos.
En concreto, este mismo cuatrimestre cursaré asignaturas como Ética y Deontología Profesional e Instituciones Internacionales que ya había cursado en mi anterior titulación y que no me han sido convalidadas. Además, no son las primeras (Derecho de la Información era troncal el primer curso) ni serán las ultimas (hay más el segundo cuatrimestre). En el tintero se quedan asignaturas que nunca cursaré como Periodismo Deportivo, Técnicas de Locución, Técnicas de Reporterismo y algunas más que son lo que yo siempre había esperado de esta carrera.
Otro añadido son materias como Periodismo en la Red, Tratamiento de la Información en la Red y Aplicación de la Red entre las que yo no veo que exista diferencia alguna. Temarios idénticos, ejercicios calcados constituyen el pan nuestro de cada día.
La ironía se torna además sangrante cuando en la mayoría de ellas se exige asistencia para aprobar ¿Asistencia para qué? Para volver a estudiar la Constitución Española, la Carta de Naciones Unidas o la diferencia entre Ética y Moral. O asistencia para pagar el precio de una licenciatura regalada. Puedo asumir que me cobren dos veces por la misma asignatura pero de ninguna manera puedo aceptar que me hagan perder el tiempo.