La margarita de Amrstrong
Tan solo hace unos días el ciclista norteamericano Lance Amrstrong conmocionaba el mundo del pedal al afirmar que el Tour 2005 no se encontraba entre sus prioridades, en una entrevista concedida a la televisión holandesa. Según el seis veces ganador de la ronda gala, la razón de ser de esta repentina decisión radicaba en que el Tour ya no suponía "un reto para él" y quería afrontar "nuevos desafios". Entre ellos, el corredor estadounidense no pudo ocultar cuales eran sus preferencias: "Siempre había soñado con ganar seis veces el Tour de Francia y ahora que lo he conseguido quiero concentrarme en las carreras clásicas, como el Tour de Flandes, el Amstel Gold Race, Lieja-Bastoña-Lieja, La Flecha Valona y, quién sabe, la París-Roubaix", aunque también afirmó que sería "bonito" batir el récord mundial de la hora o ganar el campeonato mundial que se celebra en Madrid.
En el día de ayer, Armstrong (que se presentaba con su nuevo equipo el Discovery Channel, heredero del US Postal) sorprendía una vez más a propios a extraños realizando un espectacular desmarque de sus declaraciones, afirmando que volverá al Tour "este año o en 2006". Con esta decisión, el norteamericano (que se negó a explicar los motivos de este brusco cambio) acaba de escribir la primera página del culebrón que animará la temporada 2005.
El tejano de 33 años sabe que su reloj se agota. Con su sexta victoria en el Tour superaba al belga Eddy Merckx, a los franceses Jacques Anquetil y Bernard Hinault y al español Miguel Indurain, que consiguieron todos cinco triunfos en la "Grande Boucle". Sin embargo, el palmarés global de todos los anteriores es muy superior al de Lance. Esto le irrita profundamente. Las acusaciones de dopaje, la animadversión del público europeo, la antipatía que despierta en los medios de comunicación ... son circunstancias sin importancia para él. Pero el que no se le considere entre los mejores corredores de la historia es suficiente para que descargue la soberbia de la que siempre ha hecho gala. Ahora sus preferencias han chocado con los intereses económicos de su equipo. A primera vista parece que quien paga manda, pero no creo que Lance haya dicho su última palabra. Ya veremos y entre tanto esta temporada se dedicará a lo que le gusta casi tanto como ganar: ser el centro de atención.
En el día de ayer, Armstrong (que se presentaba con su nuevo equipo el Discovery Channel, heredero del US Postal) sorprendía una vez más a propios a extraños realizando un espectacular desmarque de sus declaraciones, afirmando que volverá al Tour "este año o en 2006". Con esta decisión, el norteamericano (que se negó a explicar los motivos de este brusco cambio) acaba de escribir la primera página del culebrón que animará la temporada 2005.
El tejano de 33 años sabe que su reloj se agota. Con su sexta victoria en el Tour superaba al belga Eddy Merckx, a los franceses Jacques Anquetil y Bernard Hinault y al español Miguel Indurain, que consiguieron todos cinco triunfos en la "Grande Boucle". Sin embargo, el palmarés global de todos los anteriores es muy superior al de Lance. Esto le irrita profundamente. Las acusaciones de dopaje, la animadversión del público europeo, la antipatía que despierta en los medios de comunicación ... son circunstancias sin importancia para él. Pero el que no se le considere entre los mejores corredores de la historia es suficiente para que descargue la soberbia de la que siempre ha hecho gala. Ahora sus preferencias han chocado con los intereses económicos de su equipo. A primera vista parece que quien paga manda, pero no creo que Lance haya dicho su última palabra. Ya veremos y entre tanto esta temporada se dedicará a lo que le gusta casi tanto como ganar: ser el centro de atención.
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